Opinión: ¿Por qué las mujeres siempre están recogiendo el desastre que los hombres hacen?
traducido por Gina Muñoz
Mujeres independientes me criaron, me enseñaron a tener confianza en mi voz y a ganarme mi lugar en la carrera, la educación, la vida y más. Mi madre me enseñó, como lo hizo su madre, que la compañía de un hombre no te llevará a ningún lado y que nunca debes depender de un hombre para que te ayude a trabajar o a terminar tus estudios. Cuando llegué a la universidad, eso puso muchas cosas en perspectiva. Actualmente estoy haciendo una especialización en estudios étnicos, un departamento que ahora está bajo la mira de la actual administración presidencial.
Al tomar estas clases de estudios étnicos, he aprendido sobre los movimientos anticoloniales de mujeres, el Movimiento Chicano, el movimiento del Black Panther y muchos otros movimientos y cambios en la historia que han sido reescritos desde una perspectiva de colonizadores blancos. Lo más importante es que he visto a mujeres ignoradas en sus misiones y movimientos a lo largo de la historia, y esto es muy probablemente porque una figura masculina está más inclinada a ser escuchada por el público. Me gustaría enforcarme en Dolores Huerta, una líder laboral y activista feminista estadounidense, y en lo que significa para mí ser una mujer que vive en un mundo de hombres.
Huerta es conocida como una activista laboral del siglo XX, así como líder del Movimiento Chicano por los Derechos Civiles. En 1995, Huerta comenzó su carrera en el activismo. Fue cofundadora del capítulo de Stockton de la Organización de Servicio Comunitario (CSO), en la que ayudó a liderar campañas de registro de votantes y luchó por mejoras económicas para la comunidad hispana. A través de su trabajo en la CSO, Huerta conoció a César Chávez y fundaron la Asociación Nacional de Trabajadores Agrícolas (NFWA), precursora del Sindicato Unido de Trabajadores Agrícolas (UFW), que se formó tres años después y en la que Huerta se desempeñó como vicepresidenta hasta 1999.
Huerta también era conocida como la ayudante de Chávez. Fue una de las organizadoras principales de la Huelga de la Uva de Delano en 1965. Enfrentó la violencia y el sexismo tanto por los productores como de los aliados políticos e incluso de su organización. Todavía me sorprende leer sobre el sexismo y la discriminación que enfrentó dentro de la NFWA mientras defendía los derechos de estas personas. Uno pensaría que no quiere odiar a alguien que defiende su derecho a existir sin discriminación. En 1993, después de la muerte de Chávez, el puesto de presidente de la UFW estaba vacante. Huerta tenía la experiencia, pero nadie votó por ella para ser la nueva presidenta de la UFW porque era mujer.
Lo que me molesta es que necesitamos mujeres en la vida cívica. Es necesario que más mujeres se presenten a cargos públicos y ocupen puestos políticos. Se necesitan mujeres en la mesa cuando se toman decisiones para que sean correctas. El argumento de que las mujeres son demasiado emocionales para estar en puestos de liderazgo es aburrido; busquen una nueva excusa. ¿Quién estaba en el asiento principal cuando comenzaron las guerras? ¿Quién tenía permitido tomar las decisiones? Les recuerdo que a las mujeres recién se les concedió el derecho a votar en 1920. 100 años no es mucho tiempo.
Creo que algunos hombres tienen demasiado miedo de que no los necesiten; que ya no son el estándar. Las mujeres pueden hacerlo mejor por sí mismas. Mirando el mundo desde una perspectiva contemporánea, las mujeres están trabajando y luchando tan duro porque ¿cuándo será que un hombre no tendrá la última palabra sobre los derechos relacionados con nuestro cuerpo, nuestra medicina y nuestra atención médica? Han estado en el poder demasiado tiempo y nosotras (las mujeres) hemos estado recogiendo el desastre durante demasiado tiempo.